el bebé va engordando y su piel se alisa

el bebé va engordando y su piel se alisa

Siguen avanzando las semanas de embarazo y tu bebé no deja de crecer. Por consiguiente, tu barriga también aumenta y se acelera la ganancia de peso. En este sentido, las revisiones médicas son de suma importancia para comprobar que todo progresa correctamente.

En la semana 25 de gestación, el bebé mide unos 22 centímetros y pesa en torno a 800 gramos. Está engordando poco a poco y, con esa acumulación de grasa, su piel se va estirándose y perdiendo el aspecto arrugado que tenía hasta ahora. Además, es cada vez más fuerte, de modo que sus movimientos dentro de tu barriga se notarán más.

Cambios en el bebe en la semana 25 de embarazo

En las últimas semanas, el mayor desarrollo por parte del bebé se centra en su sentido del oído. Cada vez lo tiene más agudizado y puede escuchar sonidos a través de la bolsa amniótica. Si te gusta hablarle y ponerle música, sigue así, porque recibe esos estímulos e incluso puede reaccionar con algún movimiento a modo de respuesta.

Por otro lado, el córtex de su cerebro va formando capas y su sistema nervioso está en pleno desarrollo. Además, está muy activo e inquieto. Cambia constantemente de postura y lo notarás más cuando te quedes quieta. De hecho, incluso hace muecas con la cara y saca la lengua de la boca.

Además de sus cejas y pestañas, la cabeza ya tiene bastante pelo. Sus uñas también van creciendo poco a poco. Respecto a su piel, además de alisarse por la ganancia de peso, está en pleno proceso de queratinización, de modo que cada vez es más gruesa y menos traslúcida.

Lee también

Cambios y sintomas de la madre en la semana 25 de embarazo

El crecimiento del útero da lugar a molestias cada vez más acuciantes. Ejerce presión sobre el nervio ciático y ello deriva en dolor de cadera y la zona lumbar. Además, el peso de la barriga carga la espalda. Intenta descansar y consultar con tu médico qué ejercicios o estiramientos te irán bien.

Asimismo, es muy común tener reflujo y ardor estomacal. Esto se produce por la hormona de la progesterona, que relaja la válvula que regula el paso de los ácidos del estómago al esófago. Para aliviarlo, puedes probar a comer menos cantidad pero con comidas más frecuentes, evitar alimentos fuertes como el picante y no tumbarte justo después de comer.

El crecimiento del útero presiona también el estómago y otros órganos, trayendo consigo indigestión, gases e incluso estreñimiento. Procura llevar una dieta sana y equilibrada, rica en frutas y verduras.

Dormir resulta un tanto complicado, por culpa del dolor de espalda, la incomodidad en la postura, las ganas constantes de ir al baño, los calambres en las piernas… Una almohada para embarazo o cojín de lactancia alargado te permitirá encontrar una postura cómoda para descansar mejor

Lee también



Fuente

¿Te gusto el artículo? Compártelo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Publicaciones Relacionadas