Los nuevos impuestos a la banca pueden afectar el crecimiento económico

Los nuevos impuestos a la banca pueden afectar el crecimiento económico

En el actual contexto de alta inflación y desaceleración económica, y con la posibilidad de una recesión acechando, es más importante que nunca que las cajas de ahorro y los bancos minoristas preserven su solvencia. En este sentido, la reciente decisión de algunos países de la UE de imponer nuevos impuestos sobre el sector bancario reducirá aún más su capacidad de préstamo a empresas y particulares.

Y eso es lo que pasara sin los gobiernos se empeñan en imponer el nuevo impuesto a la banca o al menos así lo aseguran desde la patronal. Las cajas de ahorro y los bancos minoristas europeos desempeñaron un papel fundamental durante la pandemia del Covid-19, contribuyendo a sostener a las empresas y a las familias durante los periodos de cierre y sus consecuencias, a la vez que cooperaban estrechamente con las autoridades para evitar una contracción del crédito. También han sido reconocidos públicamente en muchas jurisdicciones como parte relevante de la solución para la recuperación económica tras la pandemia.
Mientras los efectos de las pandemias de Covid-19 se siguen sintiendo, la economía de la UE se enfrenta ahora a una nueva crisis derivada de la escasez en la cadena de suministro y de la guerra en Ucrania, en la que las cajas de ahorros y los bancos minoristas siguen apoyando a sus clientes y a las actividades económicas en general. Además, están contribuyendo activamente a que los fondos de la Next Generation EU lleguen a la economía real, proporcionando financiación adicional a través de su amplia red de sucursales que cubren todo el territorio de la UE y mediante su experiencia en la evaluación de riesgos.
En el actual contexto de alta inflación y desaceleración económica, y con la posibilidad de una recesión acechando, es más importante que nunca que las cajas de ahorro y los bancos minoristas preserven su solvencia.

En este sentido, la reciente decisión de algunos países de la UE de imponer nuevos impuestos sobre el sector bancario reducirá aún más su capacidad de préstamo a empresas y particulares.
Estos impuestos sectoriales son discriminatorios e injustificados, ya que es poco probable que el aumento previsto de los tipos de interés genere beneficios extraordinarios en el sector bancario (incluso pueden disminuir si la morosidad empieza a crecer). De hecho, unos tipos marginalmente más altos representan simplemente la vuelta a una situación normal después de muchos años de muy baja rentabilidad debido al entorno de tipos de interés negativos, lo que, a su vez, también ha afectado negativamente a la rentabilidad de los accionistas. Estos nuevos impuestos también han colocado a las entidades financieras en una situación difícil con sus supervisores, ya que la exigencia de no trasladar su coste a los clientes va en contra de la legislación de la UE (las «Directrices de la ABE sobre la concesión de préstamos» establecen que el precio de los préstamos debe incluir todos los costes soportados por los bancos, incluidos los impuestos).

Un impuesto sobre el sector bancario también puede socavar la obra social realizada por las cajas de ahorro y los bancos minoristas. La responsabilidad social es un valor fundamental de nuestros miembros; hacia sus clientes, empleados, comunidades y el medio ambiente. En este contexto, los responsables políticos deberían considerar cuidadosamente el impacto negativo de los impuestos sobre las fundaciones bancarias que históricamente se han dedicado a invertir en las comunidades locales, a luchar contra la pobreza y a ayudar a los más vulnerables de la sociedad. El sector financiero de la UE ya contribuye de forma significativa a los presupuestos nacionales de la UE con el actual marco fiscal, y la ESBG considera que lo que se necesita en estos tiempos de incertidumbre es un sector bancario minorista fuerte y competitivo en Europa que siga cumpliendo su función clave como proveedor de crédito a las empresas (especialmente a las pymes) y a las familias. Por lo tanto, cualquier medida que pueda debilitar la recuperación de la economía de la UE debe ser cuidadosamente considerada.

Por último, también advierten del riesgo de un sistema fiscal fragmentado en la UE y pedimos una mayor armonización fiscal entre los países de la UE. La imposición adicional a nivel nacional va en detrimento de la igualdad de condiciones al distorsionar la competencia en el mercado interior de la UE. Una fuente particular de distorsión surge de la actividad bancaria en la sombra (por ejemplo, los fondos de cobertura) y de otros agentes financieros no bancarios (por ejemplo, las grandes empresas tecnológicas o las cooperativas de crédito) que, por lo general, quedan fuera del ámbito de aplicación de los impuestos extraordinarios aplicados al sector bancario. Por esta razón, las cajas creen que deben evitarse a toda costa las iniciativas nacionales descoordinadas en el ámbito de la fiscalidad, con el fin de proporcionar las condiciones necesarias para una distribución justa y uniforme de los servicios financieros a los ciudadanos y empresas europeos; especialmente a las pymes.

UE: El PIB sube más de lo previsto en el segundo trimestre: 0,8%

El producto interior bruto (PIB) de la zona registró en el segundo trimestre de 2022, una expansión del 0,8% con respecto al primer trimestre del año, cuando el crecimiento fue del 0,7%, según la última estimación del dato publicada por Eurostat, que supone una revisión al alza del crecimiento del 0,6% estimado con anterioridad.

Para el conjunto de la Unión Europea (UE), el crecimiento del PIB estimado por la oficina comunitaria de estadística entre abril y junio fue del 0,7%, una décima menos que en el trimestre anterior, pero una décima más de lo estimado.
En comparación con el segundo trimestre de 2021, el PIB de los 19 países que comparten el euro creció un 4,1%, lo que supone una ralentización respecto del crecimiento del 5,4% registrado en el primer trimestre del año. De su lado, entre los Veintisiete se observó una expansión del 4,2%, 1,3 puntos menos que el avance interanual del trimestre anterior. Eurostat ha destacado que, en comparación, el PIB de Estados Unidos registró en el segundo trimestre del año una contracción del 0,1%, tras haberse contraído un 0,4% en los tres meses anteriores. En términos interanuales, la expansión del país fue del 1,7%.
Según las cifras desestacionalizadas, la economía en la zona euro cerró el segundo trimestre un 1,8% por encima del nivel registrado en el cuarto trimestre de 2019, antes de cualquier impacto en Occidente de la pandemia del Covid-19, mientras que la economía de la UE estaba un 2,3% por encima. En el caso de Estados Unidos, el PIB fue un 2,6% superior a antes de la pandemia.
Entre los Veintisiete, el mayor ritmo de expansión del PIB en el segundo trimestre correspondió a Países Bajos (+2,6%), por delante de Rumanía (+2,1%) y Croacia (+2%). Por el contrario, los únicos descensos se dieron en Polonia (-2,1%), Estonia (-1,3%), Letonia (-1%) y Lituania (-0,5%).

En el caso de España, el crecimiento del PIB en el segundo trimestre fue del 1,1%, frente al incremento del 0,2% de los tres meses anteriores. En comparación con el mismo trimestre de 2021, la economía española creció un 6,3%, el mismo ritmo que en el primer trimestre.
Por otro lado, Eurostat también ha informado este miércoles de que, en el segundo trimestre de 2022, el número de personas ocupadas aumentó un 0,4% en la zona euro y en el conjunto de la UE en comparación con el trimestre anterior. En ambos casos, la oficina ha revisado los datos una décima al alza respecto a su estimación anterior. Pese a la mejora de la estimación, se trata de una ralentización de los datos, ya que en el primer trimestre del año el crecimiento del empleo en la eurozona fue del 0,7%, mientras que en el bloque comunitario se situó en el 0,5%.
En comparación con el mismo trimestre del año anterior, el empleo aumentó un 2,7% en la eurozona, cuatro décimas menos que el periodo anterior, y un 2,4% en la UE, cinco décimas menos. Entre abril y junio, las horas trabajadas crecieron en la eurozona un 0,6% frente al primer trimestre y un 3,7% en comparación con un año antes. En la UE, las horas trabajadas aumentaron un 0,5% y un 3% al compararlas con el segundo trimestre de 2021.
En el segundo trimestre de 2022, Lituania (+3,1%), República Checa e Irlanda (+1,6%) ambos fueron los países comunitarios que mayor crecimiento del empleo registraron respecto al trimestre anterior. Los únicos descensos se dieron en España (-1,1%), Portugal (-0,7%), Estonia (-0,6%), Rumanía (-0,5%) y Croacia (-0,4%).

Sobre la base de cifras desestacionalizadas, Eurostat estima que en el segundo trimestre de 2022 un total de 213,4 millones de personas estaban empleadas en la UE, de las cuales 164,1 millones estaban en la zona del euro.
De este modo, en la zona euro el número de ocupados en el segundo trimestre de 2022 era 2,7 millones superior al nivel del cuarto trimestre de 2019, antes de la pandemia de Covid-19, mientras que en el conjunto de la UE se situaba 3,5 millones por encima de este nivel.

Vuelve la guerra por los depósitos


La subida de los tipos de interés por parte del BCE está favoreciendo que los bancos eleven las rentabilidades ofrecidas por el pasivo, tanto en cuentas de ahorro como en depósitos. Tras años de tipos de interés a cero que provocaron la desaparición de estos productos de los escaparates de la banca, a excepción de firmas online e internacionales, la oferta va poco a poco volviendo.

En este contexto, Orange Bank ha anunciado una mejora del retorno ofrecido por su cuenta de ahorro desde el 0,5% al 0,7% TAE. A partir del 1 de octubre todos los clientes de la entidad podrán beneficiarse de este incremento. El cambio supone una nueva mejora para sus más de 170.000 clientes, que a cierre del segundo trimestre contaban con más de 257 millones en depósitos. A finales de junio la entidad financiera filial de Orange renovó su oferta oferta comercial en España y elevó el límite remunerado hasta 100.000 euros frente a los 40.000 euros que ofrecía hasta entonces. En los últimos meses se han ido sumando las entidades que poco a poco van mejorando sus ofertas de cuentas remuneradas y depósitos. Entre las primeras, Pibank ha mejorado recientemente la remuneración de su cuenta remunerada del 0,2% TAE al 0,6%.

Y siguiendo esta línea de actuacion, Pibank se suma a la guerra del pasivo, tras años de sequía en los escaparates bancarios provocados por unos tipos de interés a cero. Así, la entidad financiera ha anunciado una mejora de los tipos de interés de sus productos de ahorro, tanto de la cuenta remunerada como de su depósito a 12 meses. Por un lado, la Cuenta Remunerada Pibank, que no tiene comisiones, abona mensualmente los intereses y ofrece las transferencias SEPA gratis (incluidas las inmediatas), ha pasado de tener un tipo de interés del 0,20% TAE al 0,60% TAE. Asimismo, el Depósito Pibank a 12 meses ha subido su tipo de interés del 0,50% TAE al 1,20% TAE, con abono trimestral de intereses. Este producto se puede cancelar anticipadamente cuando se necesite, permitiendo hasta reembolsos parciales de la inversión inicial sin perder los intereses de los importes no retirados.
Los productos no requieren que se inviertan importes mínimos ni máximos, son para clientes nuevos y antiguos y no exigen ningún tipo de compromiso adicional. Se contratan 100% online a través de la web o la app y, si fuera necesario, los clientes cuentan con apoyo de los consultores para solventar cualquier duda a través de todos sus canales (WhatsApp, teléfono, correo electrónico y redes sociales). Además, pueden acercarse a las oficinas de Barcelona, Madrid, Valencia o Zaragoza.

Mientras, el ahorro gestionado por el seguro de vida crece

Las aseguradoras gestionaban a cierre de junio 192.001 millones€ de sus clientes a través de todo tipo de seguros de Vida. Un 1,41% menos que un año atrás. A esta cantidad hay que sumar otros 54.828 millones correspondientes al patrimonio de los planes de pensiones cuya gestión está encomendada a aseguradoras, que aumentó un 7,2%.

En total, el sector asegurador velaba por 246.829 millones de sus clientes al
acabar el segundo trimestre del año, el 0,8% más que en junio de 2021. El negocio de ahorro canalizado a través de productos de seguro ha disminuido un 1,56%, hasta los 184.731 millones, lo que evidencia el impacto de la persistencia en el tiempo de los tipos de interés bajos. Los seguros unit-linked, aquellos en los que el tomador asume el riesgo de la inversión, son los únicos que crecen: 9,02%, hasta los 19.912 millones de euros. Las demás líneas de producto anotan descensos: rentas vitalicias (-1,79%) y los capitales diferidos (-2,64%); planes individuales de ahorro sistemático (-4,14%), losplanes de previsión asegurados (-5,84%) y los seguros individuales de ahorro a largo plazo o Sialp (-5,90%). El descenso más pronunciado corresponde a la transformación de patrimonio en renta vitalicia (-7,28%).
Los ingresos por primas del negocio de Vida Riesgo se situaron en 2.918 millones al finalizar el primer semestre de 2022, un 1,50% más que el año anterior.

VidaCaixa controla el 33,99% del mercado

VidaCaixa reafirma su liderazgo, con una cuota de mercado del 33,99%, tras crecer el 10,91% gracias, entre otros factores, a la incorporación de Bankia Vida. Este hecho provoca que Mapfre descienda el 28,05% y pierda la segunda posición, con una cuota del 6,26%.
Santander Seguros sube a la segunda posición, con un peso del 6,78%, pese a sufrir un descenso del 6,69%.
Todos los grandes grupos sufren descensos, con la destacada excepción de Mutualidad de la Abogacía, que crece el 6,93% y logra una cuota de mercado del 4,92%, consolidándose en la sexta posición del ranking.

 

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