«Se viene un NN», el código de los gendarmes para armar falsos operativos antidrogas

«Se viene un NN», el código de los gendarmes para armar falsos operativos antidrogas

El sábado 15 de mayo de 2021, gendarmes del Escuadrón 1 de Roque Sáenz Peña (Chaco) secuestraron casi seis kilos de marihuana en una zona de monte, sobre un camino vecinal, a unos 5 kilómetros del cruce de la ruta nacional 95 y la ruta provincial 9, en la localidad de Tres Isletas.

La noticia salió en los medios locales con bastante uso.

Según información oficial, la Sección Núcleo de esa unidad (la que hace patrullajes) había recibido el dato de que la droga entró desde Formosa vía el río Bermejo.

Tras una alerta de «movimientos de motovehículos» en el área, se inició un operativo y fue así que se llegó hasta la bolsa de arpillera que contenía ocho paquetes de marihuana (FOTO). No se detuvo a nadie- se aclaró- porque los narcos lograron escapar.

A primera vista se probó un procedimiento rápido y «prolijo». Pero tenía un (gran) problema de origen: todo era mentira.

La marihuana había sido plantada en el lugar por uno de los jefes del escuadrón, el segundo comandante Raúl Scheurman (39), quien poco antes la había recibido de un «informante». Como todo era simulado, no hubo a quien detener.

El armado del operativo fue filmado por un gendarme del escuadrón, Kevin Aramayo, que no estaba de acuerdo con los operativos que se fabricaban en la Sección Núcleo. Con su celular apareció desde el asiento de atrás del móvil cómo su jefe acondicionaba la droga que iba a dejar en el monte.

Ese gendarme tambien grabó a su jefe cuando, el 9 de junio de 2021, lo llamó a su oficina para advertirle que no declarara en su contra y explicarle que todo lo hacía por el bien del escuadrón, que él no sacaba ningún beneficio.

«Vos sabes que es jugarse a hacer un procedimiento armado. Eso no se debe hacer, pero ¿quién saca el preventivo? ¿El escuadrón o yo? Es para el escuadrón ¿Por qué? Porque vos le das al escuadrón un procedimiento de marihuana, el jefe está contento, el jefe de agrupación está contento, los de la región están contentos. Entonces mantenés ahí el equilibrio. Cuando no hay nada, se busca hacer algo«, le dice Scheurman a Aramayo.

El Escuadrón1 Roque Sáenz Peña, en Chaco.  Foto: Gendarmería.

El Escuadrón1 Roque Sáenz Peña, en Chaco. Foto: Gendarmería.

Los registros de Aramayo terminaron siendo centrales en la investigación abierta sobre el escuadrón y respaldaron dos denuncias presentadas por su compañero Federico Leal. Éste primero denunció las irregularidades en una anónima que hizo al Ministerio de Seguridad llamada de la Nación y luego se decidió dar la cara e hizo lo mismo en la comisaría cuarta de Roque Sáenz Peña.

Fue así que la grabación, filmación y testimonio de Aramayo terminaron formando parte de la causa 3679/2021 a cargo del fiscal Carlos Amad (con apoyo de la Procuraduría de Narcocriminalidad) y el juez federal subrogante Miguel Aranda.

En el expediente se encontraron cinco casos casi idénticos de causas armadas para hacer estadísticas, siempre con el mismo modus operandi y siempre con los mismos gendarmes involucrados. En todos los casos, la droga era plantada y se buscaba que el operativo de secuestro estuviera rodeado de gendarmes jóvenes y con poca experiencia.

Hoy en el expediente hay cinco gendarmes procesados ​​con prisión domiciliaria como coautores de los delitos de «asociación ilícita , falsedad ideológica, incumplimiento de los deberes de funcionamiento público e incumplimiento de la obligación de promover la represiónEntre ellos aparece Raúl Scheurman.

El número tres del escuadrón fue grabado y quedó muy oculto, pero no ocurrió lo mismo con sus superiores el comandante principal Cristian Marangón y su segundo, el comandante Julio César Perdaza, sobre los que apunta la fiscalía porque no podría desconocer qué pasaba en la unidad e incluso hay testimonios que los involucran.

Por el caso hay cinco gendarmes presos.

Por el caso hay cinco gendarmes presos.

El fiscal Amad y la Procunar pidieron el procesamiento de Marangón y Perdaza, pero dos veces el juez Aranda (un abogado conjuez que ocupa interinamente el cargo) les dictó «falta de mérito«. La primera vez fue el 20 de diciembre de 2021, resolución que la fiscalía apeló y la Cámara dio vuelta el 22 de marzo de 2022: deseaba que el juez no hubiera fundamentado bien su decision.

La cuestión sobre la situación procesal de Marangón y Perdaza volvió al juzgado, pero en apenas unos días, el 6 de abril, el juez volvió a resolver de forma idéntica.

Esta «diferencia de criterios» originó que el pasado 11 de abril la fiscalía no solo apelara nuevamente la «falta de mérito», sino que, además, pidiera el apartamento del juez.

Se viene un NN

Tras la denuncia original y las pruebas aportadas por el gendarme Aramayo ,otros gendarmes se animaron a hablar, a dar detalles y contaron que a los operativos armados se los llamaban internamente «NN«porque nunca se detenía a nadie como autor».Se viene un NN«, «Vamos a un NN«y así….

Tal vez lo más curioso de la causa sea la explicación que el principal involucrado hasta ahora, segundo comandante Raúl Scheurman, les fue dando a sus subordinados tratando de que no lo perjudicaran primero en el sumario administrativo abierto por la denuncia de uno de ellos y luego en la investigación penal iniciada por la Procunar.

Uno de los operativos truchos.  Foto: Gendarmería

Uno de los operativos truchos. Foto: Gendarmería

Dice Scheurman, sin notar que el gendarme Matías Heredia Gonzáles lo está grabando: «Aramayo contó todo allá. Que él vio lo que yo lleve y todo eso. Lo unico que yo espero es que no me haya sacado una foto. Si tu… si me saco una foto yo puedo ir preso«.

«No está mal que yo haga el procedimiento, que a mí me digan dónde está escondido eso y yo le mande a la patrulla a que encuentre. Lo que sí está mal es que yo lo lleve en la camioneta y lo ponga yo. Sí, eso sí está mal“, reconoce el tercer jefe del escuadrón y le pide a Gonzáles un favor.

«Si vos sabés, si vos sabés que Aramayo sacó una foto, filmó algo, te pido que me lo digas porque yo ahí… Porque ahí, yo, estoy en el horno. Ahora, si es la palabra de él, yo me voy a negar totalmente, si es de palabra. Pero si él tiene una foto o algo, yo estoy en el horno… porque le quería dar un procedimiento al escuadrón, que ni siquiera lo hago yo, negro, porque yo voy, hago, ta, ta, va la gente de Núcleo y hace el procedimiento«, agrega.

«En este caso, de lo que pasó ahora, es que yo lo llevé, lo dejé en esa tranquera… Yo agarré, yo tenía eso, me lo entregaron a mí el día sábado, me lo entregaron el día sábado, yo no podía tener eso en mi casa ni en la oficina, ni en ningún lado. Vos sabés que eso está mal… Bueno, lo tengo que sacar de ahí ¿cómo lo saco? Dándole al escuadrón un procedimiento ¿Sabes cuál fue mi error? Llévalo a Aramayo«, agrega Scheurman, que va y viene entre la admisión de culpa y la justificación de sus actos.

La investigacion

Hasta el momento, la recolección de pruebas apunta a un armado de operativos para hacer estadística. Sin embargo, en la investigación falta ahondar cómo era exactamente la relación entre los gendarmes y los «informantes» que les probaron de cocaína y marihuana.

«El déficit en la actividad productiva del Escuadrón 1 en los puntos estratégicos de la zona obedece ni más ni menos a que los encartados tienen un pacto de proteccion hacia las personas a las que su calidad de funcionarios les ordenaba investigar», dice la apelación fiscal que ahora está en Cámara.

El planteo es grave y simple a la vez: uno hace estadística cuando trata de ocultar que no tiene operativos legítimos para mostrar y esto en general ocurre cuando hay protección a las organizaciones delictivas. Tan viejo como el mundo.

EMJ

Fuente

¿Te gusto el artículo? Compártelo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Publicaciones Relacionadas

le dieron 20 años de cárcel

Otra Agustina, otra estudiante universitaria de 19 años, otro crimen. La angustia y el dolor que se viven en estos días en Cipolletti (Río Negro)