Además, ha advertido la preocupación en torno al suministro energético ruso, ya que en las últimas horas Rusia ha cortado el suministro de gas a Polonia y Bulgaria.
La venta generalizada de los activos de riesgo ha llevado al euro hasta los 1,06 dólares, mínimos que no se veían desde 2017. Además de la generalizada aversión al riesgo, el par EUR/USD sufre una presión adicional: la divergencia entre las políticas monetarias de la Fed y el BCE. El reciente cambio de orientación política del BCE no ha logrado impulsar el euro frente al dólar, ya que el BCE es relativamente menos agresivo, y se espera que la política monetaria del BCE se aguantezca a un ritmo inferior al de la Fed. Otro de los factores que juega en contra del euro es el mayor riesgo de estanflación en la eurozona frente a EE.UU. como resultado de la guerra en Ucrania.
Los comentarios agresivos de Kazaks, miembro del BCE, no lograron impulsar al euro. Al igual que otros miembros del BCE, Kazaks se volvió a mostrar a favor de una primera subida de tipos en julio y calificó de «bastante razonables» las expectativas de dos o tres subidas este año.
La aversión al riesgo seguirá dominando los mercados de divisas en los próximos días. Además, hoy prestaremos especial atención al discurso de la presidenta del BCE, Lagarde. Alguna pista sobre un ciclo de endurecimiento más agresivo del esperado podría dar un pequeño impulso al euro.