Mi casa, mi ideología

Mi casa, mi ideología

Desde Valencia, España.

Del mismo modo que en los años 90 el sembradío de barrios privados que avanzaba sobre la periferia de las grandes urbes argentinas desató toda clase de análisis, hipótesis y preguntas, ahora en España los programas que funcionan urbanísticos (esos que estallaron durante la burbuja inmobiliaria y la crisis de 2008) genera no solo rutinas sociales sino además un modo de pensar el mundo. Esa es la provocativa tesis que elabora el periodista y docente catalán jorge dioni lopez en su libro La España de las piscinasun texto que esta dando que hablar y que viene de ser premiado como el mejor ensayo del año por el Gremio de Librerías de Madrid.

Jorge Dioni López.

Jorge Dioni López.

parecer un fenómeno completamente local, pero la memoria reciente en la Argentina evidencia que no lo es: así como se debatía en los primeros años de este siglo si los jóvenes ‘nacidos y podrían criados’ en un barrio cerrado podrían interactuar de la vida urbana en la adultez, España se pregunta ahora mismo si esos proyectos urbanísticos caracterizados por torres adosadasestafa zonas compartidas para el ejercicio, la pileta o los salones de usos multiples (aqui conocidos como comodidades) aparecerán un nuevo ciudadano caracterizado por el individualismo competitivo, las soluciones personales, la escasa o nula interacción y los lazos comunes deshilachados. “El lugar donde vivimos acaba de definir cómo somos”, dispara Dioni López en diálogo con NORTE en España.

–¿Cómo empezó la investigación de este libro?

–Tras las elecciones generales de 2019, varios medios de comunicación sistematizaron los datos y permitieron consultar cómo habían votado los ciudadanos según los barrios en los que residen. Busqué en mi zona y descubrí que había ganado Ciudadanos, un partido nuevo, y que además había triunfado por un tercio de los votos. Este partido había construido un barrio con rotondas, sin plazas, una especie de urbanización en forma de L con zonas comunes dentro, como columpios para los niños o canchas de paddle. Esto se repetía en la comunidad de Madrid y en otras zonas de España donde había ganado este partido. Un tipo de idiosincrasia de los últimos 20 años, con calles rectas, viviendas familiares, y por supuesto piscinas. Esas manchas azules siempre se veían en las aplicaciones de mapas. Empecé a estudiar, a leer libros en torno al tema ya desarrollar mi propia teoría. Fue clave una vieja alumna, arquitecta chilena, con quien intercambió información por correo acerca de la vinculacion entre cambio de voto y nuevo desarrollo urbano. Así surgió el interés en la investigación. Este tipo de urbanismo disperso, que se separa de la ciudad es bastante frecuente. Uno de los libros que me inspiró fue La ciudad de los ricos y la ciudad de los pobres, de Bernardo Secchi, urbanista brasilero.

–¿De qué manera una urbanización o barrio puede condicionar el pensamiento social y político de una persona en cualquier dirección?

–No es algo tan raro. Si pensamos en las utopías clásicas, estas eran descriptivas. Para formar un nuevo tipo de persona, se planteó formar un nuevo tipo de ciudad. Desde Aristóteles, Platón o Tomás Moro, la utopía tiene que ser separada del continente, todas las casas tienen que ser iguales, y tal como son las ciudades debe ser la sociedad. Este tipo de cascos que describe en el libro son grandes desarrollos, alejados de la ciudad, que no contactan con la tradición de las urbes. Son sitios donde todos pagan rentas parecidas, y todo es bastante homogéneo. A su vez, la homogeneidad hace que cuando llega alguien distinto se note. Para quienes viven en estas urbanizaciones lo importante es la seguridad, porque se trata de sitios emplazados en lugares alejados y descampados; tambien es determinante el uso del vehiculo porque son zonas sin infraestructura pública ni de transporte. Y al mismo tiempo, al no contar con servicios públicos, se opta por lo privado. Las administraciones facilitan estas opciones a través de deducciones fiscales, políticas de distrito único, de bajada de impuestos. No es que cambie la manera de pensar, sino que va configurando lo que es importante para las familias que habitan esos sitios.

Ensanche de Alcorcón.

Ensanche de Alcorcón.

–En este sentido, ¿es imposible que una idea de urbanización esté exenta de ideología?

Siempre que hay un tipo de urbanización, hay un tipo de ideología. En los talleres de lectura que coordino, propongo analizar la visión ideológica que tiene el libro, y suele estar dividido en partidos políticos, cuestión espiritual, colectiva o individualista. Pero no hay que ver la ideologia como algo negativo. Si ponemos un espacio privado sin límites, esa es una ideología. Si quitamos bancos, fuentes, columpios para que quien quiera salir a la calle tenga que sentarse en un bar a consumir, eso también es ideología. Desligada de la política actual, cuando en el siglo XIX se construyeron parlamentos, ayuntamientos y museos que exhibieron más llamativos que las catedrales, también era una cuestión ideológica. Como también lo fue la decisión de abrir los parques que en su momento fueron de la monarquía.

–¿Cómo describiría a esta “España de las piscinas” que analiza en su libro?

–Diría que es un tipo de visión individualista y competitiva. Dicho así parece negativo, pero es lo que se encontró un poco desde las teorías de la autoayuda, esto de “cada persona tiene que buscarse sus propias soluciones, salir adelante con lo que tenga”. Un tipo de visión que pregona que la comunidad es menos importante que el individuo. Es una postura que se enfrenta con las visiones comunitarias. Y las viviendas que proponen suelen tener cerca un gran centro comercial y un espacio verde, que en realidad es un poco engañoso porque al ser grandes dimensiones pueden ser sitios hostiles para disfrutar el día a día.

–Estos espacios son habitados por personas a las que usted define como “pauer”, ¿podría describir a estas personas?

–Los PAU son los Programas de Actuación Urbanística, una figura de urbanización que sirve para poner en el mercado grandes extensiones de terreno. Se tradujo en Alicante, Madrid y Zaragoza. De ahí nacen los pauer, personas próximas a los 40 o 50 años, por lo general parejas y españolas. Es un tipo de urbanismo que selecciona a quiénes están habilitados para acceder a esas propiedades. Solo dos sueldos pueden hacerse cargo de la hipotecay además deben tener un respaldo de sus padres por si llegara a surgir alguna crisis –como pasó en 2011 que la gente se quedó sin trabajo masivamente–.

–Dice usted que en la historia de España, la propiedad inmueble fue por excelencia el mecanismo de traspaso de riqueza de una generación a otra. ¿Cambió ese proceso?

–La propiedad inmobiliaria siempre ha sido clave. A partir de los 50 era más importante lograr el ascenso social desde el capital escolar, “tener estudios”. Sin embargo, en 2011 había muchísima gente con estudios que no tenía una salida económica favorable. Entonces, ¿la formación era tan fundamental? Eso dejará un repliegue –no sé si calificarlo de reaccionario– que se observa en comentarios del tipo “ahí vive la clase media aspiracional”, en referencia a una clase que se quiere parecer a los que están por encima de ella. Lo que yo creo es que uno siempre se quiere parecer a alguien. Y además lo analizo al revés, como “la clase media desaspiracional”, es decir, eso que tiene miedo de caer. Entonces, ante este peligro inminente, considere que –al menos– la propiedad inmobiliaria es una solución.

Urbanización en España.

Urbanización en España.

–¿Cómo irá evolucionando esta España de las piscinas y qué pasará con las ciudades?

–A principios de este siglo, ya era normal que las urbanizaciones en las zonas comunes tuvieran dentro una piscina. Si en los 80, esto era cosa de gente de dinero –que tenía estas casas cerca de las ciudades como segunda residencia, especialmente en el arco mediterráneo de ciudades como Barcelona o Valencia, o en las sierras de Granada–, ahora casi todas las construcciones ofrecemos grandes piscinas. Ahora bien, pensando a medio plazo esta idea es peligrosa porque el agua es un bien cada vez más escaso, y ciertas decisiones que se tomaron en su momento en Andalucía como explotar los acuíferos o transformas cultivos de secado en cultivos de regadía, no fue buena idea porque empieza a faltar agua. Pero de momento la forma de urbanización es esta.

–¿Es el mercado inmobiliario el que rescata las necesidades de este tipo de propiedades o es el ciudadano el que tiene esta necesidad a la cual las inmobiliarias responden?

–Me cuesta ubicar las cuestiones en causa-consecuencia. En el caso de España, hubo un boom inmobiliario con distintas características: la descentralización de la regulación, los ayuntamientos compitiendo entre ellos por construir, las cajas de ahorro financiando, la puja feroz de las constructoras o, incluso, entre provincias a ver quién se desarrolló más, quién captó más inversión o hizo los monumentos más grandes (como La Ciudad de las Artes y Las Ciencias en Valencia). Es un movimiento general del cual era muy complejo salir. Si un alcalde se oponía a que en su pueblo le construiran 10.000 pisos, podría perder las elecciones; y eso sucedio. Era un estado mental social de euforia colectiva. En este contexto, todas las provincias contaron con una empresa inmobiliaria potente que promovía un gran proyecto, entonces cuando una persona iba a su entidad bancaria interesada en comprar una propiedad, los bancos obtuvieron las casas que estaban construyendo. Y en este sentido, era más fácil y económico vivir alejado en un chalet que rehabilitar la casa en medio de la ciudad.

BÁSICO

Jorge Dioni López.

Jorge Dioni López.

jorge dioni lopez
Benavente (Zamora), 1974. Periodista.

Es licenciado en periodismo por la Universitat Autònoma de Barcelona y su carrera abarca diarios profesionales (Deporte, Marca y Metro), radio (Cadena SER, RNE y Ràdio Gràcia), revistas (Feria de las vanidades, GQ y el estado mental) y comunicación institucional. Es profesor de lectura y escritura en la Escuela de Escritores, realiza tareas de comunicación corporativa y colabora con la revista La Marea.

La España de las piscinas, de Jorge Dioni López.

La España de las piscinas, de Jorge Dioni López.

La España de las piscinas
jorge dioni lopez
Arpa
272 págs.

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