El dron Ingenuity ya completo 25 vuelos en el aire marciano

El dron Ingenuity ya completo 25 vuelos en el aire marciano

El Ingenio es la primera aeronave impulsada por un motor que surca otro planeta. Se trata de un helicóptero de solo 1,8 kilos. Llegó a martes en febrero de 2021 a bordo del rover Perserverancia como una prueba tecnológica y ya lleva 25 vuelos controlados sobre el purpúreo suelo marciano.

El plan original, ya que no se tuvieron certezas de que pudiera despegar, es que completara cinco vuelos, en los que tomaría imágenes de su entorno. Pero en vista de su desempeño se convirtió en los ojos del rover Perseverace.

Además de multiplicar por cinco las expectativas, el último vuelo que realizó batió récord de duración. El dron cubrió una distancia de 704 metros, pero también el más rápido, con una velocidad de casi 20 kilómetros por hora.

“Hace menos de un año, ni siquiera sabíamos si era posible que una aeronave pudiese realizar un vuelo controlado y propulsado en Marte”, reconoce Thomas Zurbuchen, de la Dirección de Misión Científica de la NASA.

El dron ultraligero aprendió a seguir al rover y mantener la comunicación con él. Además de cargar sus baterías y pasar las heladas noches sin sufrir daños. De a poco se fueron ampliando sus límites para “volar más lejos, más rápido, tomar imágenes y sumar al valor científico de la misión”.

De hecho, Ingenuity se ha convertido en una especie de asistente aéreo. Ya no es preciso enviar a Perseverance a sitios que pueden implicar un peligro, como un terreno arenoso donde sus ruedas se pueden encajar o una zona demasiado escarpada.

El helicóptero va y toma fotos, las comparte con el rover y este las envía a la Tierra para que los científicos analicen los componentes geoquímicos de una zona, sin arriesgar al vehículo principal.

«Ingenuity solo se comunica con la estación base del helicóptero en Perseverance, por lo que debe permanecer lo suficientemente cerca para tener una buena conexión. Por seguridad, es ideal si vuela por delante del rover», Ben Morrell, ingeniero de operaciones difíciles de Ingenuity en JPL.

Nuevos desafíos

La nueva zona de operaciones, en la región Séitah del cráter Jezeroes completamente diferente del terreno sencillo y relativamente plano sobre el que ha estado volando Ingenuity hasta ahora.

El dron se guarda dentro del fuselaje del Perseverance.  FotoNASA.

El dron se guarda dentro del fuselaje del Perseverance. FotoNASA.

El delta en forma de abanico de varios kilómetros de ancho y formado por un antiguo río, se eleva a más de 40 metros sobre el suelo del cráter.

Esta superficie está llena de acantilados angulosos, cantos rodados que sobresalen y recovecos llenos de arena que, según la NASA, “podrían detener a un rover en seco o volcar un helicóptero al aterrizar”.

Pero el delta podría esconder mucha información sobre el pasado del planeta rojo, incluso la prueba de vida microscópica de hace miles de millones de años.

Esta misión de la NASA busca encontrar indicios de antigua vida microbiana, recoger y almacenar regolitos marcianos, así como recopilar datos sobre la geología y el clima de Marte, allanando el camino para la exploración humana.

A esto se le suma la complicación de volar en Marte, donde la presión de la atmósfera en la superficie solo es el 1 % de la terrestre, por eso, sus dos parejas de palas, colocadas una sobre la otra, tienen que rotar muy rápido , a 2.537 revoluciones por minuto.

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