¿Se exige más o menos a los jóvenes de hoy en día? | Actualidad

¿Se exige más o menos a los jóvenes de hoy en día? | Actualidad

El perfeccionismo en la universidad se asocia con críticas duras y expectativas altas por parte de los padres. Los psicólogos Thomas Curran, de la Escuela de Economía de Londres, y Andrew Hill, de la Universidad York St. John, han llegado a esta conclusión tras analizar los datos de más de 20.000 estudiantes estadounidenses, canadienses y británicos: «La presión por ser perfecto nunca ha sido tan grande», afirman.

Los psicólogos ven las causas del creciente perfeccionismo entre los jóvenes en su crianza, según explican en Boletín Psicológico. A través de un metanálisis con datos de más de 7000 estudiantes han constatado que las altas expectativas y las duras críticas de los padres están asociados con tres tipos de perfeccionismo: exigencias elevadas para uno mismo y para los demás y un afán por satisfacer las altas demandas exteriores.

De esta conexión todavía no se puede concluir una relación causa y efecto, pero Curran observa un posible mecanismo: «Los jóvenes interiorizan las altas expectativas de sus padres», explica. Y no quieren defraudarles; ello a gastos de su salud mental. «El perfeccionismo contribuye a muchos trastornos mentales, como depresión, ansiedad, autolesiones y trastornos alimentarios», continúa.

Los resultados de un segundo metanálisis con alrededor de 24.000 estudiantes sugieren que la situación podría empeorar. Entre 1989 y 2021, los participantes informaron de una presión creciente y más críticas por parte de sus padres, pero sobre todo destacaron las mayores expectativas. Al parecer, estas aumentan en un promedio del 40 por ciento. Es normal que los padres se preocupen por sus hijos, «pero cada vez más, esa preocupación se percibe como una presión para ser perfecto», advierte Curran.

Los autores sugieren que las causas de este fenómeno se encuentran en las tendencias sociales, como son la creciente presión para triunfar y el individualismo. Ello podría fomentar que los padres se involucren demasiado y controlen la crianza de los hijos. Sin embargo, Curran considera que la culpa se halla más en las redes sociales, ya que estas difunden ideales poco realistas. «Los padres tienen expectativas excesivas de sus hijos porque creen, con razón, que la sociedad así lo exige», aclara. Con todo, los progenitores podrían ayudar a sus hijos a afrontar tales circunstancias de forma saludable; por ejemplo, ayudándoles a desarrollar un sentido de sí mismos que no depende de estándares externos o de la validación de los demás.

Christiane Gelitz

Referencia: «Las percepciones de los jóvenes sobre las expectativas y críticas de sus padres aumentan con el tiempo: implicaciones para el perfeccionismo».T. Curran y AP Hill, publicado en línea en Boletín Psicológico2022.



Fuente

¿Te gusto el artículo? Compártelo

Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

Publicaciones Relacionadas