En las aulas, sin mascarilla, cuestión de sentido común, por Josep M. Argimon

En las aulas, sin mascarilla, cuestión de sentido común, por Josep M. Argimon

La mascarilla ha sido una aliada para disminuir la propagación del covid en la población adulta. Mañana se aprueba el real decreto que elimina la obligatoriedad de llevarla en buena parte de los interiores. Una fecha señalada que nos permitirá avanzar en esta fase de normalización y dejar atrás, pese a excepciones justificadas, una de las medidas que más hemos identificado con la pandemia.

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Imagen de un grupo de alumnos entrando al colegio con mascarillas puestas

EFE

En la población infantil esta retirada todavía tiene más relevancia. La evidencia científica generada con respecto a su uso en niños demuestra que no ha tenido el mismo efecto que en la población adulta ya que, por ejemplo, se han registrado las mismas tasas de infección entre el alumnado de infantil, que no ha llevado nunca mascarilla dentro del aula, y el de primaria, que sí la ha llevado. Por eso pedimos, de forma reiterada, su retirada en el Consejo Interterritorial y en la Comisión de Salud Pública; una solicitud también defendida públicamente por la Sociedad Catalana de Pediatría y la Asociación Española de Pediatría.

Hemos respetado todas las decisiones de control tomadas en el Consejo Interterritorial

Por tal motivo, coincidiendo con la aprobación del decreto mañana, cuando se reinician las clases, propuso que el alumnado de primaria y secundaria reanude la actividad lectiva después de Pascua ya sin la obligatoriedad de llevar mascarilla en el interior de los centros. Empezar el primer día de escuela sin mascarilla, respetando las decisiones individuales de los que prefieren o necesitan seguir llevándola, es una cuestión de sentido común. Los alumnos de bachillerato, ciclos formativos y el personal de los centros tendrán que esperar hasta la entrada en vigor de la normativa estatal tal como adelantamos por carta el conseller de Educació y yo mismo a los directores de centro.

Esta decisión no pretende romper con el espíritu de una norma que, hay que tenerlo presente, se aprueba mañana mismo. De hecho, a lo largo de esta pandemia hemos respetado y acompañado todas las decisiones de control epidemiológico que se han tomado coordinadamente en el Consejo Interterritorial, incluido el mantenimiento de las mascarillas en las aulas, para no crear confusión y evitar la tentación de politizar las decisiones.

En el caso de la flexibilización del uso de la mascarilla en niños y jóvenes, tema que nos ocupa, nos hemos movido por un criterio lógico y de respeto hacia uno de los sectores de la población que más ha sufrido durante la pandemia. Aprovecho para dirigirme a ellos, los niños y jóvenes, y les expreso mi agradecimiento por haber llevado la mascarilla estos meses y por haber adaptado de forma ejemplar en una escuela en pandemia. Extendiendo el agradecimiento a las familias, el personal docente y, en definitiva, a toda la comunidad escolar por compatibilizar el día a día de los centros educativos con las medidas de control epidemiológico. La resolución que el Govern publicará mañana refleja este espíritu de normalización y sentido común hacia el alumnado. Quien quiera ir más allá, hacer otras interpretaciones, o vea otras intenciones, se equivoca.



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