¿Por qué duele la regla? 7 remedios naturales y efectivos contra el dolor menstrual

¿Por qué duele la regla? 7 remedios naturales y efectivos contra el dolor menstrual

Antes de tomarte un antiinflamatorio para aliviar el dolor menstrual y seguir con tu vida normal, desacelera, pon conciencia en los síntomas que sientes y actúa en consecuencia. La regla no debería doler, pero, si lo hace, hay formas naturales, eficaces y sin efectos secundarios para reducir el malestar.

Aunque nos hemos acostumbrado a sufrirla en silencio, la regla no debería doler. Así lo aseguran las expertas en salud femenina natural, que ven una relación directa entre la dismenorrea y determinadas alteraciones de nuestro sistema hormonal, o bien con patologías subyacentes como la endometriosis o los quistes ováricos. “Cuando el equilibrio hormonal es óptimo, la salud es óptima y los síntomas negativos son mínimos”, explica Belinda Kirkpatrick, naturópata y nutricionista especializada en salud de la mujer.

Una regla dolorosa indica otros problemas o desajustes de salud 

Lo mismo opina Marta León, escritora de salud y bioquímica, psiconeuroinmunoendocrinóloga (PNIE) y experta en medicina natural para la mujer: “los procesos fisiológicos no deberían doler (orinar no debe doler, defecar no debe doler, respirar no debe doler…). Cuando algo duele, el cuerpo nos está diciendo que pasa algo que tenemos que revisar”. Y, ese algo, suele ser un desequilibrio hormonal, que genera los molestos síntomas que solemos tratar como un problema médico y que incluyen cambios de humor, sensibilidad en los pechos, dolores y calambres o retención de líquidos.

¿Qué relación tienes con tu menstruación?

La menstruación es una herramienta de autolimpieza muy poderosa que las mujeres tenemos y que nos permite renovarnos, mes a mes, tanto física como energéticamente. Es un proceso détox a través del cual nuestro cuerpo no solo desecha sangre sino también restos de mucosa vaginal y una gran cantidad de células de revestimiento uterino, restos de plasma, anticuerpos, líquido linfático “y hasta metales pesados y otros contaminantes”, explica León en su libro “Alimentación y salud femenina: Cuida tus hormonas comiendo rico”.

La menstruación es una poderosa herramienta de autolimpieza que nos permite renovarnos mes a mes 

Se trata de unos días en los que solemos estar mucho más introspectivas y meditativas, y en los que resulta especialmente importante poner el foco en el autocuidado y en la autoconciencia, en vez de tratar de seguir nuestra rutina diaria como si no pasara nada, porque sí que pasa y porque vale la pena aprovechar todo el potencial renovador de este periodo.

Para las expertas, tener una relación saludable con la regla implica ser capaz de hablar sin tapujos del tema, no sentir vergüenza ni asco al ver, oler o tocar la sangre menstrual, y aceptar y atender a las necesidades que nuestro organismo nos requiere durante estos días de principio de ciclo. Haciéndolo, llevaremos mucha más conciencia hacia nosotras mismas y viviremos con una mayor conexión con nuestra propia naturaleza femenina.

Por qué duele la regla 7 remedios naturales y efectivos contra el dolor menstrual

Por qué duele la regla

Existen dos tipos de dismenorrea, o dolor menstrual: la primaria y la secundaria. La primaria hace referencia a aquel dolor que ocurre en ausencia de una patología subyacente, mientras que la secundaria suele ser consecuencia de problemas ginecológicos como endometriosis, adenomiosis, adherencias intrauterinas, enfermedades de transmisión sexual (ITS) o quistes ováricos, entre otros, que deben diagnosticarse y tratarse en consulta ginecológica.

Si no contamos con ninguna patología, el periodo debería pasar sin demasiada sintomatología, más allá de una cierta sensación de cansancio y de molestias leves que, en ningún caso, deberían invalidarnos 

Entonces, ¿por qué duele? Un estilo de vida proinflamatorio y alejado de nuestras necesidades reales suele ser el motivo que hay detrás de estos desagradables síntomas: “la mala alimentación, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo de alcohol, la permeabilidad intestinal…; es decir, un estilo de vida poco saludable que desencadena el dolor menstrual y otros problemas de salud que no asociamos entre sí pero que tienen relación unos con otros”, argumenta León. A lo que kirkpatrick añade: “cierto nivel de inflamación o hinchazón es normal en el ciclo menstrual. Sin embargo, una inflación crónica o excesiva puede provocar dolor menstrual y calambres, o una ovulación alterada”.

Llevar un estilo de vida más saludable y libre de tóxicos durante todo el ciclo reducirá sin duda las molestias menstruales. Recuerda que, aunque hemos normalizado los síntomas dolorosos de la menstruación sin cuestionarnos sus causas y los hemos combatido mediante la ingesta de analgésicos, existen otras formas más naturales de evitarlos y de contrarrestarlos.

En definitiva, no se trata de evitar los medicamentos para resistir el dolor de forma estoica y resignada, sino de ser capaces de detectar las causas que provocan estos síntomas y, a medio y a largo plazo, poder eliminarlas de raíz.

Sigue una dieta antiinflamatoria1/7

Sigue una dieta antiinflamatoria

Muchos ácidos grasos omega-3 (en forma de pescado, frutos secos y aceites “buenos”), muchos vegetales frescos y pocos procesados, y la ayuda de algunas especias antiinflamatorias como la cúrcuma. Además de evitar todo tipo de tóxicos como el alcohol, los azúcares o el exceso de café (redúcelo o elimínalo cuando tengas la regla). Así debería ser una dieta antiinflamatoria que nos permite reducir significativamente el dolor menstrual.

Durante la menstruación, la alimentación debe ser caliente y muy reconfortante y debemos evitar los crudos, así como los alimentos poco cocinados. Es la hora de los guisos y de las sopas o cremas: la de miso con alga wakame o la de calabaza son ideales.

Toma infusiones de salvia2/7

Toma infusiones de salvia

Muy útiles para disminuir el dolor y para ayudar a descargar el flujo menstrual. Otras infusiones con propiedades antiinflamatorias, analgésicas y calmantes como la manzanilla o la melisa también pueden ayudarnos y aportarnos más confort.

Abre y relaja la zona abdominal3/7

Abre y relaja la zona abdominal

Es justamente al contrario de lo que tendemos a hacer. En vez de contraer el útero y los órganos reproductores imitando la forma de una bola, lo que necesitamos es generar más espacio interior que nos permita liberar la tensión, en vez de mantenerla o incrementarla.

Realizar una buena práctica de yoga reconstituyente para la menstruación puede favorecer la normalización de tu ciclo, ayudarte a atravesar los períodos de manera más cómoda y aliviar los síntomas de la regla, explica la profesora de yoga Joana Masó (autora y modelo de la imagen).

Aplícate calor4/7

Aplícate calor

Puedes colocarte una bolsa de agua caliente en la barriga o una compresa de sal o de semillas (la puedes preparar calentando medio kilo de sal en una paella y envolviéndola con una toalla), o bien prepararte un baño bien caliente, añadiendo una taza de sales Epsom (sulfato de magnesio).

También es importante no pasar frío y aportar calor a la zona abdominal y a los riñones. Las mujeres japonesas utilizan un haramaki, una faja de algodón de efecto calmante que guarda el calor interior y que también puede ser una buena herramienta para aliviar el dolor de espalda.

Practica el sangrado libre5/7

Practica el sangrado libre

Una recomendación que la psicóloga y educadora en salud sexual Anna Salvia nos da en su blog: “si estás en casa o dominas el sangrado libre, evacúa la sangre a conciencia en el váter (o donde quieras). Sentirás un gran alivio que puede ser muy placentero”.

Para la experta, el principal motivo de practicar esta técnica sin barreras es que, en momentos de dolor intenso, es preferible no utilizar ni la copa menstrual ni los tampones.

Reduce el estrés y respeta las propias necesidades6/7

Reduce el estrés y respeta las propias necesidades

Si no te apetece salir, no lo hagas. La menstruación es un momento del ciclo femenino en el que la mirada va más hacia el interior, así que es totalmente normal que tengas menos ganas de socializar y que sientas menos energía o vitalidad.

Escúchate, no te juzgues y respétate. “Las mujeres tenemos que volver a colocar las necesidades que tenemos durante la menstruación al sitio que se merecen y comunicarlas a las personas que nos rodean, sin que eso nos haga sentir menos capaces o más débiles”, recuerda Salvia.

Métete en la cama y descansa7/7

Métete en la cama y descansa

Si el dolor es muy fuerte y puedes permitírtelo, para, métete en la cama y duerme todo lo que necesites. Puedes aprovechar este momento para practicar la respiración consciente o las técnicas de yoga de pranayama, que te ayudarán a relajarte y a tomar más conciencia.

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