Descubre cómo adelgazar aprovechando beneficios de la avena

Un buen desayuno a base de avena mantendrá satisfecho a tu estómago durante más tiempo que si tomases un cereal procesado. La avena es un serial que contiene una gran fuente de carbohidratos de absorción lenta, es decir, que te mantiene saciado y te quita las ganas de comer durante bastante tiempo.

La razón por la que es protagonista de varias dietas, pues presenta un alto contenido de fibra, la cual ayuda a desechar la grasa acumulada.

A continuación las instrucciones para usar avena en tu comida según el día:

Día 1:

Desayuno: 3 cucharadas de avena con leche y 4 fresas.

A media mañana: Una pieza de fruta o una taza de té.

Comida: 3 cucharadas de avena con agua o leche; ensalada mixta con jitomate, brócoli, espárrago, aceite de oliva y una pizca de sal. Una manzana con 2 cucharadas de queso fresco.

Merienda: Una fruta o taza de té.

Cena: 3 cucharadas de avena con agua o leche; 2 zanahorias peladas y aderezadas con aceite de oliva. Una manzana cocinada al horno con canela y 2 cucharadas de queso fresco.

Avena - Cortesía

Día 2: 

Desayuno: 3 cucharadas de avena con leche, un plátano o manzana, una taza de café o té sin azúcar.

A media mañana: 6 fresas o una taza de caldo de verduras.

Comida: 3 cucharadas de avena con agua o leche; ensalada de tomate, brócoli, lechuga, aceite de oliva y una pizca de sal. Una manzana asada con una cucharada de yogur.

Merienda: Una fruta o una taza de té.

Cena: 3 cucharadas de avena con agua o leche, una ensalada con espárragos, aceite de oliva y una pizca de sal. Una manzana en compota con 2 cucharadas de queso fresco y un yogur.

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Día 3:

Desayuno: 3 cucharadas de avena con leche desnatada, 6 fresas.

A media mañana: Una taza de café sin azúcar.

Comida: 3 cucharadas de avena con agua o leche; ensalada con tomate, lechuga y espárragos.

Merienda: Una fruta o una taza de té.

Cena: 3 cucharadas de avena con agua o leche; ensalada con espinacas, aceite de oliva y una pizca de sal. Una manzana con 2 cucharadas de queso.

Cortesía

Día 4:

Desayuno: 3 cucharadas de avena con leche desnatada; ensalada de frutas con 6 fresas y un plátano.

A media mañana: 6 fresas y una taza de caldo de verduras.

Comida: 3 cucharadas de avena en agua o leche; ensalada de verduras con judías verdes, cebolla. Una manzana y 12 avellanas.

Merienda: Una fruta y una taza de té.

Cena: 3 cucharadas de avena con agua o leche; ensalada de una taza de guisantes verdes y una taza espinacas. Una manzana con 2 cucharadas de queso fresco descremado.

Día 5:

Desayuno: 3 cucharadas de avena con leche; 1 naranja, 6 fresas.

A media mañana: 6 fresas o una taza de caldo de verduras.

Comida: 3 cucharadas del elemento con agua o leche; ensalada con guisantes, brócoli y lechuga. Una manzana.

Merienda: Una fruta o una taza de té.

Cena: 3 cucharadas del cereal con agua o leche desnatada; ensalada con puerros, apios, lechuga, aceite de oliva y una pizca de sal. Manzana en compota con yogur.

Avena - Cortesía

Como en todas las dietas, al cambiar radicalmente tu alimentación puedes presentar algunos efectos secundarios como sentirte con menos energía o notar cambios en tu estado de ánimo.

Evita caer en tentaciones, ¡sé fuerte! De lo contrario podrías presentar el odioso efecto rebote.

Y lo principal, antes de someterte a este tipo de dietas, debes consultar a un médico o especialista en nutrición.

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